Os traemos las cinco futbolistas más destacadas en la primera división femenina del fútbol italiano.
Manuela Giugliano: La brújula de la Roma y el fútbol italiano
En el firmamento del
fútbol femenino italiano, pocas futbolistas han brillado con tanta intensidad y regularidad como
Manuela Giugliano. La centrocampista giallorosa, nacida el 18 de agosto de 1997 en Castel-franco-Véneto, ha construido una carrera marcada por la elegancia en el toque, la inteligencia táctica y una visión de juego que la convierten en una pieza insustituible tanto para su club como para la selección transalpina. Desde sus primeros pasos en el Pordenone hasta su consolidación en la capital, la número 10 de la
Roma ha demostrado ser una jugadora con un talento innato y un compromiso inquebrantable con la excelencia.
La trequartista debutó profesionalmente en 2013 con el ACFD Pordenone, antes de recorrer un camino ascendente que la llevó a clubes históricos del fútbol femenino italiano como Sassari Torres, Atalanta Mozzanica, Verona, Brescia y Milan. Sin embargo, su llegada a la Roma en 2019 marcó un punto de infle-xión en su carrera. En 'La Lupa' han sabido potenciar su estilo de juego, donde ha evolucionado hasta convertirse en el eje sobre el que gira el equipo giallorosso. Su influencia ha sido clave en la conquista de títulos como la Serie A 2022/2023 y 2023/2024, la Coppa Italia 2020/2021 y la Supercoppa Italiana 2022/2023.
Si el fútbol es un ajedrez en movimiento, Giugliano es la reina. Su capacidad para leer el partido con anticipación, distribuir el balón con precisión quirúrgica y manejar los tiempos del juego la han convertido en una de las centrocampistas más completas de Europa. Originalmente desplegada en posiciones más adelan-tadas, con el tiempo ha retrasado su radio de acción, asumiendo un rol similar al de un regista —el clásico organizador italiano—. Su inspiración en Andrea Pirlo se traduce en una técnica depurada, una serenidad envidiable bajo presión y una facilidad para romper líneas con pases milimétricos.
Pero su juego no se limita únicamente a la construcción. Giugliano es una jugadora con gran capacidad para recuperar balones y generar superioridad en la medular, algo que se ha visto potenciado con su nuevo rol en Roma. Capaz de salir victoriosa en más del 50% de los duelos, estadística que se eleva al 75% en balones aéreos. Su resistencia física, combinada con su inteligencia posicional, le permite equilibrar a un conjunto que vive de las transiciones. Además, no duda en sumarse al ataque, como lo demuestran sus nueve goles, que la colocan como la segunda máxima goleadora del campeonato, que complementa con cuatro asistencias para sumar un total de 13 goles producidos hasta el momento.
Pilar de la selección italiana femenina
Su impacto trasciende el ámbito de clubes y se extiende a la
selección italiana, donde debutó en 2014 con apenas 17 años. Desde entonces, se ha consolidado como una de las líderes del cuadro azzurro y
una fija en el equipo en competiciones de máxima exigencia desde la Eurocopa 2017. El reconocimiento a su talento ha llegado en múltiples formas, pero quizás el hito más significativo de su carrera llegó en 2024, cuando se convirtió en la primera futbolista italiana nominada al Balón de Oro, un reflejo de su impacto en el fútbol internacional. En un fútbol donde la velocidad y la potencia muchas veces opacan la sutileza y la inteligen-cia, Manuela Giugliano es una rareza, un recordatorio de que la técnica y la visión siguen siendo armas letales en este deporte. Con su batuta, la Roma ha alcanzado nuevas alturas, y la selección italiana tiene en ella a una líder natural.
Cristiana Girelli: La emperatriz italiana del gol
Hablar de
Cristiana Girelli es hablar de una de las delanteras más determinantes en la historia de Italia. Nacida el 23 de abril de 1990 en Gavardo, la atacante de la
Juventus femenino ha forjado una carrera marcada por la contundencia en el área, la inteligencia en el desmarque y una capacidad goleadora que la ha convertido en un referente tanto en la Serie A femenina como en la selección transalpina. Su trayectoria, construida a base de es-fuerzo y talento, la ha llevado a ser una de las figuras más respetadas en el panorama futbolístico internacional.
Girelli comenzó su andadura profesional en 2005 con el ASD Verona, donde su olfato goleador no tardó en llamar la atención. Durante ocho temporadas, perfeccionó su capacidad de definición y su lectura del juego, antes de dar el salto al Brescia en 2013. En Lombardia consolidó su estatus como una de las nueves más temibles del país, acumulando títulos y experiencia en competiciones europeas. Su fichaje por la Juventus en 2018 marcó un punto de inflexión en su carrera. Con la camiseta bianconera, se convirtió en la máxima referencia ofensiva del equipo, liderándolo en su dominio absoluto del fútbol italiano.
Su juego es un compendio de virtudes que la convierten en una atacante de élite. Su capacidad para definir con ambas piernas y su impresionante juego aéreo la convierten en una amenaza constante en el área rival. Este curso acredita 14 tantos, ocho de ellos marcados de cabeza, lo que reafirma su absoluto dominio en un aspecto poco explotado en el fútbol femenino. No es una delantera que destaque por su físico o de la velocidad, sino que su inteligencia táctica y su posicionamiento la colocan siempre un paso por delante de la defensa.
Lo que realmente la distingue es su capacidad para asociarse con sus compañeras y generar espacios. No es solo una goleadora; es una futbolista que entiende el juego, que baja a recibir, que protege balones y los devuelve con criterio, también sabe cuándo atacar el área para generar ventajas, propias y para sus compa-ñeras. Además, posee una sangre fría admirable desde el punto de penalti, una faceta que ha resultado cru-cial en numerosos encuentros decisivos.
Un icono del fútbol azzurro
Desde su debut en 2012, Girelli ha sido una pieza fundamental en la selección italiana. Su liderazgo dentro y fuera del campo ha sido primordial en el crecimiento de la ‘Azzurra’. Con más de 60 partidos y cerca de 30 goles ha sido el faro ofensivo de un equipo en constante evolución. Su impacto va más allá de los títulos y los registros goleadores. Su longevidad en la élite, su capacidad de adaptación y su consistencia la han convertido en una referente indiscutible del fútbol femenino italiano. Cristiana Girelli ha demostrado que el verdadero valor de una atacante se mide también en liderazgo, inteligencia y capacidad de adaptación. A sus 33 años, sigue demostrando que la edad no es un obstáculo cuando el talento y la determinación son inagotables. Y, en su caso, parece que todavía queda mucho fútbol por disfrutar.
Lina Magull: La arquitecta del Inter y la selección alemana
En el fútbol, hay jugadoras que destacan por su capacidad goleadora, su velocidad o su fortaleza física. Pero también existen aquellas que son el cerebro del equipo, las que interpretan el juego como si fuesen directoras de orquesta, moviendo los hilos con inteligencia y precisión.
Lina Magull pertenece a este selecto grupo de jugadoras. La centrocampista alemana, nacida el 15 de agosto de 1994 en Dortmund, ha construido una carrera ejemplar en la Bundesliga femenina y ahora busca dejar su huella en la Serie A con el
Inter de Milán femenino.
Magull dio sus primeros pasos en el fútbol en clubes locales de Dortmund antes de recalar en el Gütersloh, donde debutó con apenas 15 años en la segunda división alemana. Su talento precoz llamó la atención del VfL Wolfsburg, equipo al que se unió en 2012 y donde vivió la experiencia de ganar un triplete en su primera temporada, alzando la Frauen-Bundesliga, la Copa de Alemania y la Liga de Campeones Femenina de la UEFA. A pesar de los éxitos con el
Wolfsburgo, su carrera tomó un giro más personal en el Friburgo, club en el que encontró continuidad y donde su talento emergió con más claridad.
En tres temporadas, disputó 72 partidos y marcó 34 goles, demostrando su capacidad para llegar al área rival con peligro. Su evolución la llevó en 2018 al Bayern de Múnich, donde se convirtió en pieza clave del equipo, levantando dos títulos de liga en 2021 y 2023. Tras cinco temporadas y media en Baviera, Magull optó por un nuevo desafío en Italia, firmando con el Inter de Milán para aportar su experiencia y liderazgo.
Lina Magull es el tipo de futbolista que todo entrenador quiere en su equipo. Su capacidad para conectar líneas, su inteligencia táctica y su versatilidad la convierten en una centrocampista completa. Posee una exquisita técnica individual, que le permite controlar el balón en espacios reducidos y distribuirlo con precisión. Además, su visión de juego y su lectura táctica le permiten interpretar cada partido con una claridad excepcional. Lo que diferencia a Magull de muchas jugadoras en su posición es su capacidad para influir tanto en la construcción como en la finalización de las jugadas. Es una organizadora nata, pero también una mediapunta con llegada, capaz de sorprender desde segunda línea y marcar goles importantes. En el Bayern, demostró ser decisiva en los momentos cruciales.
A nivel internacional, Magull ha sido una constante en la selección alemana desde su debut en 2015. Con más de 75 apariciones y 22 goles con la camiseta nacional, ha sido imprescindible en la transición genera-cional de la ‘Mannschaft’ asumiendo un rol clave en la medular y siendo una referencia tanto dentro como fuera del campo.
Nueva dimensión para el campeonato transalpino
El fichaje de Lina Magull por el Inter de Milán supone un paso importante en su carrera y en el avance profesional del fútbol italiano. La Serie A femenina está en plena expansión, y la llegada de jugadoras con su calidad contribuye al crecimiento del torneo. Magull, con su talento, liderazgo y experiencia en grandes competiciones, se perfila como una pieza fundamental en el engranaje nerazzurro. A sus 29 años, su historia aún tiene muchas páginas por escribir, y en Milán, con la camiseta del Inter, buscará demostrar por qué es una de las centrocampistas más completas de Europa.
‘Vero’ Boquete: La pionera del fútbol femenino español
Hablar de
Verónica Boquete es hablar de historia, de lucha y de talento. La futbolista gallega no solo ha sido una de las principales embajadoras del fútbol femenino español, sino que ha trascendido generaciones, convirtiéndose en un símbolo de la evolución del deporte. A sus 37 años, sigue desafiando el tiempo con la
Fiorentina en la Serie A, donde demuestra que la calidad y la inteligencia de juego no tienen fecha de caducidad.
Desde su debut profesional, Boquete fue una jugadora adelantada a su época. Con una visión privilegiada, una técnica depurada y una capacidad innata para desequilibrar defensas con su imaginación. Su carrera la llevó por múltiples países y ligas de élite: desde España hasta Estados Unidos, pasando por Alemania, Suecia, Francia, China e Italia. Cada una de estas experiencias la forjó como una jugadora total, versátil y con una comprensión del juego que pocos pueden igualar.
En la selección española, ‘Vero’ desempeñó un papel capital en la transformación del equipo. Como capitana y máxima referente, guió a España a la Eurocopa 2013, logrando la primera clasificación en 16 años, y fue determinante en la clasificación al primer Mundial femenino para el país en 2015. Su legado no solo se mide en estadísticas, sino en la inspiración que brindó a futuras generaciones de futbolistas españolas que hoy brillan en la élite mundial.
En 2022, llegó a la Fiorentina con la misión de aportar experiencia, liderazgo y creatividad a un bloque joven e inexperto, y lo ha hecho con creces. En dos temporadas, ha sido una de las jugadoras más influyentes del cuadro viola, anotando 20 goles y portando el brazalete de capitana en múltiples ocasiones. La Fiorentina, consciente de su importancia tanto dentro como fuera del campo, renovó recientemente su contrato hasta 2025, asegurándose la continuidad de una futbolista que sigue marcando diferencias a pesar de su edad.
Su estilo de juego sigue intacto con la elegante conducción que la caracteriza y con una inteligencia táctica superior. Aunque la velocidad explosiva nunca fue su mayor atributo, Boquete lo compensa con una lectura del juego exquisita, siempre un paso por delante de la jugada. Su capacidad para generar oportunidades de gol y su habilidad en los metros finales la convierten en una pieza fundamental en el esquema de Sebastián de la Fuente.
Una leyenda en activo
Su experiencia, liderazgo y calidad marcan la diferencia, pese a un fútbol que cada vez es más físico y vertiginoso. ‘Vero’ sigue demostrando que la inteligencia, la técnica y la pasión por el juego pueden ser más decisivas que la velocidad pura. Con la Fiorentina, ‘Vero’ Boquete sigue escribiendo capítulos en su extra-ordinaria carrera. Su historia es la de una jugadora que nunca se conformó, que desafió las barreras y que, a sus 37 años, sigue jugando con la misma ilusión con la que empezó. En un fútbol que avanza sin mirar atrás, ella se mantiene firme, recordándonos que la grandeza no se mide en años, sino en impacto. Y el suyo es imborrable.
Barbara Bonansea: La elegancia bianconera personificada
El fútbol italiano tiene en
Barbara Bonansea a una de sus figuras más distintivas. Con una carrera marcada por la constancia, el talento y la capacidad para decidir partidos en los momentos clave, la extremo de la
Juventus femenino ha dejado una huella imborrable en la S
erie A y en la selección nacional. Su recorrido desde el fútbol de calle turinés hasta consolidarse como una de las atacantes más influyentes de Europa es el
reflejo de una futbolista que combina técnica, velocidad y regate.
Nacida en Pinerolo —área metropolitana de Turín— en 1991, Bonansea comenzó su trayectoria profesional en el Torino, donde mostró destellos de su calidad desde una edad temprana. Su crecimiento la llevó al Brescia, equipo con el que ganó múltiples títulos y se consolidó como una de las mejores jugadoras del país. En 2017, la Juventus apostó por ella para liderar su ambicioso proyecto femenino, y desde entonces, su influencia ha sido determinante en la supremacía del club en el país de la bota. Con el 11 a la espalda ha contribuido de manera fundamental en la consecución de múltiples Scudettos, Copas de Italia y Supercopas, además de consolidar a la Juventus en el ámbito internacional. Con cada temporada, ha reafirmado su papel como pieza clave en el engranaje ofensivo bianconero, con goles, asistencias y especialmente con sus regates.
Si algo define a Barbara Bonansea es su versatilidad. Aunque su posición natural es la de extremo, su capacidad para adaptarse a distintos roles en el ataque la convierte en un recurso inestimable para ‘Max’ Canzi. Su velocidad y habilidad en el regate la hacen letal en los duelos individuales, mientras que su inteligencia táctica le permite posicionarse con precisión para romper líneas defensivas.
No se limita a desbordar por las bandas; su instinto goleador y su oportunismo la llevan a aparecer en zonas de finalización con una eficacia notable —acredita 6 tantos este curso—. A esto se suma su juego aéreo, poco común en jugadoras de su perfil, que le ha permitido marcar goles de cabeza en momentos en los que los partidos agonizan. Su técnica depurada, combinada con una gran capacidad de asociación, le permite ser tan efectiva en la creación como en la finalización.
Emblema de un fútbol diferente
El legado de Bonansea en la selección nacional es innegable. Desde su debut con Italia, ha sido una de las jugadoras más confiables y determinantes en los grandes torneos. En la Copa del Mundo de 2019, su doblete ante Australia fue una demostración de su carácter en los momentos decisivos, liderando al equipo en una competición donde Italia volvió a la escena internacional con fuerza después de muchos años de ausencia.
La extremo turinesa encarna a la perfección la evolución del fútbol femenino en Italia. Su talento, combinado con una ética de trabajo intachable, la ha convertido en un referente dentro y fuera del campo. Con una trayectoria repleta de éxitos, su legado trasciende los títulos y los números. Pese a sus 33 años, mien-ras continúe desplegando su fútbol con la misma pasión y eficacia, Barbara Bonansea será sinónimo de calidad, determinación y una de las mayores representantes de ese fútbol anárquico, divertido y estético que poco a poco se va perdiendo con las nuevas estructuras modernas de entrenamiento.